jueves 27 de octubre de 2011

Carta Abierta al Senador Guido Girardi

Senador Girardi:

Primero que todo y junto con saludarle, quisiera dejarle en claro que no tengo desde hace tiempo una buena opinión de su persona. Ud. no es, precisamente, un ejemplo de corrección política en Chile (aunque hay que decir que cuesta muchísimo hallar alguien así) y, varias veces, ha tenido uno que otro escandalillo en el cual se ha visto involucrado; aspectos quizás menores como el envío de cartas de tinte electoral a costa de los recursos del Congreso Nacional (por ende, dineros de todos los chilenos) y el caudillismo que ha ejercido en el Partido Por la Democracia (PPD), que ha causado que muchos se desencanten de esa colectividad.

De hecho, cuando tuve la oportunidad de votar por Ud. el año 2005 en las elecciones para el Senado, no lo hice y opté por su compañero de fórmula, Andrés Zaldívar; lamentablemente, Ud. salió elegido y lo digo así porque ha dado más pie a sus ambiciones personales que a la necesaria disciplina en cualquier conglomerado político. Ud. no lo sabe, pero hace años quise inscribirme en el partido político del cual Ud. forma parte, pero los casos de corrupción de funcionarios del PPD a los cuales les bajó el perfil, hicieron que me desilusionase de su presencia y me prometí no volver a intentar inscribirme en el PPD mientras Ud. estuviese en las esferas del poder.

En las últimas elecciones presidenciales, vuestra lealtad de palabra estaba con el candidato de la Concertación, Eduardo Frei...pero en sus actitudes se le veía "coquetear" con el aspirante escindido de la centro-izquierda, Marco Enríquez-Ominami; y quizás esa falta de compromiso de su parte, como la de tantos otros, es la que nos tiene a los concertacionistas abatidos y desorientados...pero, por sobre todo, desconfiando absolutamente de liderazgos como el suyo, más interesados en la cuña para los medios que en hacer propuestas serias en beneficio de todos los chilenos.

Como puede ver por los párrafos precedentes, no tengo la mejor opinión de Ud. y eso, en lo medular, no ha cambiado y es muy difícil que cambie. Sin embargo, la semana pasada Ud. volvió al centro de la noticia por un hecho por el cual fue ampliamente denostado por aquéllos políticamente opuestos a Ud. al punto de que están ejerciendo acciones para censurar la Mesa del Senado la cual preside y, por ende, poner un manchón a su carrera política. Un hecho que muchos agrandaron sobremanera y que otros quisieron utilizar para sus propios beneficios del terror político que tanto pregonan.

Los hechos son conocidos por todo el país: el Jueves pasado, durante una sesión en la sede santiaguina del Senado donde la Subcomisión Mixta de Presupuesto discutía las partidas para Educación, un grupo de personas donde se incluían estudiantes y apoderados junto con unos pocos ecologistas que se quisieron colgar de la potencia del movimiento estudiantil irrumpieron en la sala donde se reunían los congresistas junto con el Ministro de Educación, Felipe Bulnes, ocupando las dependencias por cerca de nueve horas y saliendo en forma pacífica del recinto (aunque afuera, Carabineros esperaba para violentarlos y llevarlos detenidos).

Durante y después de esa "toma", Senador, Ud. recibió todo tipo de presiones para que autorizase el uso de la fuerza pública para desalojar a los manifestantes del recinto parlamentario ya que, atendiendo al principio de la autonomía de los Poderes del Estado, Ud. era quien debiese permitir semejante hecho. Pero Ud., Senador Girardi, no está en la lógica de quienes buscan acallar los reclamos de una ciudadanía hastiada mediante el uso de la violencia permitida por la ley...pero que no deja de ser violencia; acertadamente, optó por el diálogo y la persuasión y así logró que los manifestantes abandonaran las dependencias del Congreso Nacional.

Lo que ha ganado tras ello es la repulsa de sus opositores políticos que ahora gozan de estar en el pináculo del poder político que sólo es el broche dorado de su imperio de abusos económicos inmisericordes. Olvidando toda clase de decencia y de principios de respetar la autonomía de los Poderes del Estado, Ministros pertenecientes al Poder Ejecutivo reprocharon duramente su valiente decisión de no permitir el ingreso de la fuerza pública (con manga ancha para reprimir y golpear a mansalva gracias a este "gobierno de excelencia"), lo trataron de poco digno para el alto cargo que ejerce y, finalmente, utilizaron a sus testaferros en el Senado para promover la censura a su comportamiento.

Demostrando que, esta vez, ha sido un hombre de principios democráticos serios, no se ha dejado amedrentar por las exigencias desmedidas que colegas suyos en el Senado le han pedido y está, incluso, dispuesto a dejar la Presidencia del Senado si eso implica mantener a firme la decisión que ha tomado y no iniciar acciones legales (como se lo han exigido en el Poder Ejecutivo) contra quienes fueron partícipes de esa "toma" hace unos días atrás. La verdad, no sé si es una actitud aislada o asistimos a un cambio genuino en su actuar como hombre público y político...pero, en lo que respecta a este hecho puntual, le aplaudo como ciudadano y elector que soy.

Hoy, el balance que hago de su actuar en la Política chilena es más cargado a lo negativo que a lo positivo. Mas me alegra que haya sabido hacerle frente a la prepotencia de quienes hoy creen poder dirigir desde La Moneda los destinos y la forma de vivir y manifestarse de todos los chilenos; Ud. ha enseñado el camino de que las diferencias no se combaten echando encima la caballería, sino que dialogando y persuadiendo una y otra vez. Le pido que no deje atrás ese sendero y que le demuestre a sus adversarios políticos la decencia que ellos quizás no tienen...si ellos se oponen a ceder a las demandas de los movimientos sociales, dar la batalla desde las ideas y, al final, si ellos ganan por la inercia del poder, recuperarlo por medios democráticos y activando la memoria del pueblo (sobre todo, de quienes erradamente creyeron en el "cambio" de una Derecha que no es más que lobo con piel de oveja).

Me despido, Senador Girardi, agradeciéndole que me haya dado una luz de esperanza dentro de la oscuridad profunda que es la Política chilena en estos días por culpa de quienes la ejercen pensando más en sí que en el bien del país que tanto cacarean pero que no se percibe en los hechos. Ojalá que no sea un relámpago nada más y que esa actitud de defensa del diálogo por sobre el temor al ejercicio violento de la ley. Ud. nos ha dicho, esta vez, que la represión no es el único camino...no se envanezca, eso sí, y que esa actitud suya se mantenga en el tiempo, con dignidad y firmeza. Se despide atentamente el ciudadano Luis Alejandro Bello Langer.

1 votos válidamente emitidos:

@SamVial dijo...

Luis...Lo que valoras del Senador Girardi es un simple cálculo electoral...Lo hace simplemente porque cree verse beneficiado políticamente...No por ética pura.
Es de los duchos animales políticos que ha tenido nuestra historia..

Sam