sábado 29 de octubre de 2011

Carta Abierta a Jorge Valdivia

Jorge:

En un país acostumbrado a los grises y donde pareciera que la llegada del talento necesario dentro de una cancha de fútbol queda atascado en algún lugar de la Cordillera, tu presencia sin duda que llamó la atención con una capacidad de ver el juego bastante poco habitual por estos lados. Nadie pone en duda que ese talento está presente en ti a raudales y, cuando estás inspirado y en buenas condiciones físicas, puedes complicarle la existencia al rival más pintado. Así lo hiciste en la Universidad de Concepción, en Colo Colo, en Palmeiras, en el Al-Ain y en la Selección Chilena con tus pases, tus amagues y tu buena pegada al balón.

Sin embargo, es casi un sino de la condición humana de que todo aquel que se sabe talentoso comienza a girar a cuenta de ese don y descuida otros aspectos de su existencia; sólo unos pocos pueden sobrellevar ese proceso y, con humildad y trabajo, pueden seguir adelante de manera constante. Se lo digo por experiencia propia en otro aspecto de la vida: como se me dieron las cosas muy fáciles en el aspecto académico en el Colegio, pensé que sería coser y cantar en la Universidad. ¿Resultado? Tres carreras estudiadas, ninguna concluida de buena forma...desperdicié mis talentos y sólo he conseguido un lugar modesto del cual estoy orgulloso.

Pero volviendo a ti, Jorge, como te sabías talentoso con la pelota en los pies dentro de un mundo futbolístico donde las estrellas no abundan, creías que podías tener licencias a las cuales tus pares no podían optar. Ya cuando despuntabas en el profesionalismo, te enfrentaste a un jugador líder del plantel como Marcelo Espina y, cual niño caprichoso, comenzaste a tener problemas de comportamiento. Ahí fue que, desde Colo Colo, te mandaron a préstamo a la Universidad de Concepción donde fuiste artífice de la campaña del Campanil que les llevó a torneos internacionales. Pensaba que habías aprendido la lección.

Volviste a Colo Colo luego de tener un paso por dos equipos en Europa en donde hiciste migas con otro jugador llamado Jean Beausejour. Y llegaste en ese tiempo en que el talento y los títulos empezaban a brotar en un equipo que venía herido tras lo que fue el proceso de quiebra insitucional y que reverdecería laureles; sólo estuviste en uno de los cuatro campeonatos consecutivos ganados pero, sin duda, en el que más recuerdan los fanáticos de Colo Colo...cuando vencieron en la final a Universidad de Chile. Tras ello, fuiste al Palmeiras de Brasil, un terreno usualmente ingrato con los extranjeros.

Pero en tierras paulistas los conquistaste a todos con tus amagues y tu forma alegre de ver el fútbol...casi que eras un garoto más; a tal punto que, cuando partiste a asegurar tu futuro económico estando un par de años en el fútbol de los Emiratos Arabes, el mismo Palmeiras gastó el dinero que no tenía para repatriarte y hacer volver los viejos tiempos donde se ganaba el Paulistao. Pero las lesiones musculares fueron tu constante en una carrera y una posición donde era bien raro que estuvieses los 90 minutos de juego en la cancha y a un nivel aceptable; comenzaban a cuestionar si no estabas muy viejo ya para jugar al alto nivel.

Y no es el problema la edad porque recién tienes 28 años; lo que muchos se niegan a ver y otros, aún peor, lo ven pero no les importa mientras sigas rindiendo en la cancha es tu falta de profesionalismo y de respeto contigo mismo. La gente se olvida que estuviste varios partidos suspendido por un comportamiento digno de niños de jardín en un Hotel de Puerto Ordaz, Venezuela; pese a que en un par de días tú y tus compañeros enfrentaban a Brasil, se pusieron a beber alcohol y hasta acosaron de manera muy ordinaria a dos empleadas del Hotel de "concentración". ¿Resultado? Brasil nos pasó la aplanadora...6-1.

No hace mucho, te vieron junto a tu amigo Beausejour en un café de Santiago con un ánimo bastante festivo pese a que, en un par de horas más, tenías que presentarte a entrenar para el comienzo de las Clasificatorias para el Mundial 2014 (donde se debutaba ante Argentina en Buenos Aires, ni más ni menos). Pero claro...como en el partido siguiente te acordaste del talento y fuiste el conductor del equipo que goleó 4-2 a Perú como local, todo fue puesto debajo de la alfombra y periodistas como Rodrigo Sepúlveda te tiraban flores a granel. ¡No se puede ser profesional a ratos y cuando se te venga en gana!

Ahora, hace unos días, salieron a la luz unas fotos que fueron tomadas en Febrero pasado donde apareces besándote con una mujer que, vaya cosa, no es tu esposa...y sabemos bien que no es la primera vez que te ves involucrado en este tipo de situaciones. No voy a juzgar a tu Señora (ella sabrá por qué no pide el divorcio que la inmensa mayoría de mujeres -salvo las materialistas- habría pedido), pero tu actitud de estar amenazando al fotógrafo diciéndole que sabías dónde estudia su hijo y culpando a los demás por haber "arruinado" tu vida no sólo es de poco profesional, sino que de una baja calidad como persona.

La polémica está instalada porque no se llama al mejor arquero chileno de la actualidad a la Selección Nacional...pero se argumenta que su personalidad arrogante puede causar quiebres al interior del plantel; esperaría semejante uso de poder de parte del entrenador de la Selección, el Sr. Borghi, para que esos arranques de indisciplina y poco profesionalismo sean cortados de raíz o, cuando menos, se marque una severa advertencia en ese sentido contigo, Jorge. Eres talentoso y nadie duda de ello...pero no abuses porque, de seguir así, más que una ayuda serás un lastre para el equipo y no habrá periodista con oscuros intereses que te pueda defender más.

Lo que es yo, preferiría que jugase Matías Fernández como creador de la Roja...no es un tipo que tenga un rendimiento notorio en la cancha y a veces tiene bajones anímicos, pero a él jamás se le ha de discutir su calidad como profesional y persona dispuesta a aprender y aceptar consejos de ser necesario. Pero claro...con un DT que le gustan las luces y las cámaras, prefiere seguir "la voz del pueblo" y poner en la cancha al que hace las cachañas o pone un pase de cincuenta metros; lo que pasa es que se ha perdido la perspectiva y esas jugadas, bien son intrascendentes o bien son esporádicas.

Me despido, Jorge...y ojalá tuvieras el coraje de decirle "buitres" a los periodistas de espectáculos a la cara y no mandando el recado con sus colegas deportivos; además, tú mismo te buscaste la entrada a la farándula y no puedes culpar a otros por haber metido tus pies en el fango. Si hubieses fijado tu mirada en el camino en vez de andar canchereando con la pelotita, no estarías tan manchado como hoy...depende de ti que no te sigas hundiendo y que la sabiduría que llega en la etapa final del futbolista te acompañe para que el talento vaya en pos de los que están en cancha contigo. Se despide, atentamente, Luis Alejandro Bello Langer.

3 votos válidamente emitidos:

Carrie Kasabian dijo...

Qué tal Luis Alejandro! ¿Cómo va todo?

Totalmente de acuerdo! Por lo que leo en esta Carta Abierta a Jorge Valdivia, no podía ser menos.

El comportamiento del Mago demuestra lo más bajo que pude caer un futbolista, y además corrobora mi teoría de que hay gente que se vuelve idiota y descontrolada cuando gana su primer millón de dólares (o cualquier suma gigante de dinero). Así le pasó a Jorge, que conquistó a una chica materialista como es Daniela Aránguiz (no voy a juzgarla por su comportamiento, eso es harina de otro costal), la hizo famosa en la TV y la llenó de lujos a los que una mujer de clase media no alcanza a llegar. Pero lo peor es que como futbolista y como persona, Jorge no aprende la lección, y no estamos hablando de un chico de 21 años, sino de uno que es casi dos años menor que yo.

Sería todo con Valdivia, que a estas alturas no le hace honor al apodo de Mago.

Saludos y se me cuida mucho, querido...
Besos, su Musa Inspiradora Carrie Kasabian

Brexa dijo...

La sección de tus cartas abiertas es simplemente notable .... demás que alguno de los implicados ha leído alguna. Lo que es el Mago, es un crá, pero deja mucho que desear en su disiplina. Eso hace que se desinfle ene

Saludos!

R.i.c.@.r.d.o dijo...

Este compadre es derechamente un care' palo!

Pero bueh! cada cual con sus temas personales... Pero sigo creyendo que si fuera más disciplinadito deportivamente hablando, sería un fuera de serie, porque el talento lo tiene, pero estas niñerías los frenan...

Un saludo!

Ricardo