martes 29 de noviembre de 2011

Carta Abierta a George Harrison

George:

Me permito escribirte así porque, con el respeto que me merece un grande de la Historia de la música, cada vez te siento más cerca. Han pasado diez años desde que ese fatal enemigo de tantos, el cáncer, hiciera mella en ti de modo letal y nos dejase sin tu presencia terrena...pero si hay algo que siempre sentiste más que el resto de tus compañeros en The Beatles fue el aura espiritual del cual te impregnaste, sobre todo, tras ese viaje a la India a finales de los 60´s invitado por el Maharishi Mahesh Yogi.

Quizás por lo anterior es que tu música, sea de la inspiración que sea, pasando desde la religiosidad de My Sweet Lord hasta la marca claramente pop de Got My Mind Set on You ha permanecido vigente aunque, por tu carácter silencioso y reservado que, en los últimos años de tu vida, te hizo casi encerrarte en tu círculo más cercano, muchos pudieran pensar que no tenías por dónde competir con esos dos monstruos de la música como son Paul McCartney y John Lennon. Pero a tu manera, dejaste huella tan profunda como la de de John, Paul o Ringo.

No me había dado cuenta hasta hace un par de años cuando escuché un especial de media hora en la Radio Sonar con las canciones que llevaban tu firma en The Beatles y, aunque me encantan los Fab Four, no llego al nivel alto de esas personas que se saben cada detalle y hasta las historias ocultas tras las composiciones dentro del grupo que, aunque la mayoría de ellas firmadas como Lennon/McCartney, muchos ven elementos que las hacen de uno o de otro. Y fue como una luz que golpeó mi corazón al ver todo lo que significaban varias de esas canciones en mi vida y es un sentimiento que no hace más que afianzarse.

Si me dan a elegir entre esa eterna dicotomía entre Lennon y McCartney, me quedo con Paul; pero si me preguntan cuál es mi Beatle favorito, le llevas una ventaja menor pero clara a Macca. Y no lo digo por ser salamero ni mucho menos, George...hay canciones de tus compañeros que son verdaderos himnos como Let It Be, Hey Jude o Revolution; pero cómo no ver la ironía y el sutil ataque contra los impuestos en el tema Taxman (y creo que el grupo chileno Los Tres se inspiró en esa canción para hacer Piratas) o el romanticismo desesperado de I Need You.

Pero de ese programa especial recuerdo tres canciones que me marcaron profundamente y que, una vez escuchadas, me prometí cantarlas una al mes en el Karaoke al que me tocara ir y, desde ese entonces, las tengo incorporadas a mi repertorio habitual sacándolas de cuando en cuando a colación. La primera es Here Comes The Sun, puesto que nos habla del amanecer de un nuevo día, una canción que nos debiera de inyectar de pacífico optimismo, sobre todo cuando ha pasado "un largo y frío invierno" en nuestro ser. Que llegue el Sol significa que todo estará bien.

La segunda canción que destaco de tu trayectoria con The Beatles es Something que, de paso, se convirtió en una de las más importantes canciones de amor que tenemos con Mi Musa Inspiradora quien, de hecho, no era muy fan de tu música en un principio pero, como amante de las artes que es, guarda un grueso respeto y admiración por tu obra y tu legado. Además, es una canción de un hombre enamorado (totalmente identificado con ello) como lo estabas en aquellos años de Pattie Boyd y hasta Frank Sinatra (quien solía llevarse a tiros con el rock and roll) la versionó aunque, en un comienzo, creyó que había sido hecha por Paul y John.

Y la tercera canción que recuerdo nítidamente de ese especial es While My Guitar Gently Weeps por varias razones: contaste con un notable invitado en las guitarras como Eric Clapton (de quien fuiste gran amigo pese a que robó el amor de tu primera esposa), es una canción que podría parecer conformista pero que quizás nos alerta de que el llanto de la guitarra es por algo, no es por mero capricho y la interpretación musical es notable. Pero hay algo más personal y es que, la primera vez que interpreté esta canción, saqué aplausos de la concurrencia (y no es algo que me suceda a menudo, George)...quizás por eso la cante en un par de semanas más a modo de homenaje y la saque de la memoria emotiva para recordar al grande que siempre serás y que nunca estarás opacado.

Fuiste un adelantado en muchas cosas: introdujiste el sitar como instrumento en bandas de rock comenzando con Norwegian Wood (This Bird Has Flown), lanzaste el primer disco triple de la historia con All Things Must Pass dejando sorprendidos a los fans de Lennon y McCartney que se daban recaditos por la prensa y fuiste el primer músico en organizar un concierto benéfico, tan de moda y cliché que parece por estos tiempos pero que, a comienzos de los 70´s, no era llegar y hacerlo...pero tu altura espiritual vio la necesidad de ayudar al pueblo de Bangladesh. Y aunque tuviste diferencias con Paul y John, al final te reconciliaste con ellos en el nivel que fuese. Fuiste parte de una banda con seudónimos, escribiste una autobiografía...y muchas cosas más.

Son diez años ya en que tu cuerpo dejó de latir pero tu espíritu nos sigue acompañando a los que amamos la música y tu leyenda seguirá creciendo hasta más allá del fin de los tiempos. Al finalizar esta misiva, George, te quería dar las gracias por ser la inspiración de tantos y la influencia de muchos tanto en tus talentos musicales como en tu forma silenciosa de ver la vida...dejaste que la música hablara por sí sola. Y quisiera darle el broche a este mensaje con una interpretación junto a tu propia banda de músicos para el tema que más me ha marcado de los que has escrito: While My Guitar Gently Weeps. Un saludo hasta el infinito de tu respetuoso admirador, Luis Alejandro Bello Langer.

1 votos válidamente emitidos:

Ricardo Tribin dijo...

Luis Alejandro, posteas un Acrostico magnifico.

Un abrazo.